EL ALCALDE DE MADRID PIDE TELETRABAJO. CAIXABANK MIRA HACIA OTRO LADO.
Ante los importantes problemas de movilidad que está viviendo Madrid y los que se prevén durante los próximos días con motivo de la llegada de cientos de miles de visitantes a la capital, el alcalde de Madrid ha realizado un llamamiento a empresas y administraciones para que faciliten el teletrabajo siempre que sea posible.
Resulta difícil entender que una entidad que presume constantemente de responsabilidad social, sostenibilidad, conciliación y compromiso con las personas no sea capaz de adoptar una medida temporal, razonable y plenamente viable para miles de empleados de Servicios Centrales.
MÁS DE 2.000 COMPAÑEROS AFECTADOS
- Hablamos de más de 2.000 compañeros que desempeñan funciones que ya demostraron durante años poder realizarse perfectamente en remoto.
- No estamos ante una petición estructural ni ante un cambio permanente de modelo. Hablamos de unos pocos días en los que el teletrabajo contribuiría a reducir desplazamientos, aliviar la presión sobre las infraestructuras, disminuir atascos y facilitar la movilidad de toda la ciudad.
- Porque esta cuestión no afecta únicamente a nuestra plantilla. También afecta a millones de ciudadanos.
- Cada vehículo que no entra en Madrid ayuda. Cada desplazamiento evitado reduce la congestión. Cada decisión responsable suma.
DESIGUALDAD E INCERTIDUMBRE
- Lo sorprendente es que, en lugar de adoptar una instrucción clara y homogénea, la Entidad vuelve a trasladar la responsabilidad a los managers, generando desigualdades, incertidumbre y agravios comparativos entre equipos que realizan funciones similares.
CONTRADICCIONES ANTE ESFUERZOS PUNTUALES
- Durante la pandemia, el teletrabajo permitió mantener la actividad de la Entidad en circunstancias infinitamente más complejas. Entonces fue posible.
- Ahora, cuando únicamente se solicita un esfuerzo puntual y limitado en el tiempo, parece que ya no lo es.
📣 CONCLUSIÓN DESDE SECB 📣
Desde SECB creemos que esta era una magnífica oportunidad para demostrar con hechos lo que tantas veces se proclama en los discursos corporativos. Una oportunidad para ejercer un liderazgo responsable, poner a las personas en el centro y colaborar con la ciudad en un momento excepcional.
Lamentablemente, se ha optado por otro camino.
Seguimos pensando que la responsabilidad social corporativa no consiste solo en publicar memorias, recibir reconocimientos o lanzar campañas de comunicación.
TAMBIÉN CONSISTE EN TOMAR DECISIONES COHERENTES CUANDO REALMENTE IMPORTAN.
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