Una vez más el despropósito se ha adueñado del trabajo bien realizado de los compañeros de la red de oficinas de CaixaBank.
El pasado 17 de Junio, se dio el pistoletazo de salida para iniciar el periodo de preventa de los renting BMW X2. Todo dentro de un panorama desalentador donde no se venden vehículos, se cierran concesionarios y se trasladan fábricas fuera de España.
Un periodo de preventa que, se supone, es para agilizar y encaminar las futuras operaciones. En esta santa casa este periodo es más de lo mismo: presión, rankings, llamadas para saber los BMW apalabrados… Es un objetivo a todos los efectos.
Como siempre, los tremendos profesionales de CaixaBank, esos en los que la Dirección no confía, han hecho un sobre esfuerzo y han buscado clientes hasta debajo de las piedras.
Con 1.500 BMW disponibles, por poner un ejemplo, solo en Madrid se teclearon 1.421 solicitudes, si esto se extrapola al resto de la Entidad, podemos decir que el primer día se dieron de alta más del doble de solicitudes de renting que vehículos disponíamos ¿Podrían ser 4.000?
Aun así, sin vehículos disponibles para cubrir la demanda, se sigue apretando hasta la extenuación e incentivando desmesuradamente la contratación de los mismos.
El 22 de junio nos envían un mail diciendo que las aprobaciones hay que acelerarlas porque quizás las cierren. Un desgaste adicional para toda la plantilla que no sirve para nada.
El 23 de junio más de lo mismo: Presión, presión y más presión.
El 1 de julio sueltan la bomba; no hay coches para todas las solicitudes de renting BMW. Increible.
El 2 de julio toca repartir las solicitudes y dentro de este magnífico despropósito digno de un tebeo de Pepe Gotera y Otilio, se empieza la asignación sin un criterio unificado para toda España. Como las comisiones esperadas de venta están cubiertas, la “inigualable” Dirección de CaixaBank decide poner en marcha un sofisticadísimo sistema de reparto, el conocido como:
“A quien Dios se la dé,
San Pedro se la bendiga”
Es decir, dependiendo de la Territorial e incluso del Dan, el reparto de los renting BMW se hará de una u otra forma: por orden de operación en el terminal, por rentabilidad de cliente, que elija el empleado si tiene varios vehículos, que se tire una moneda al aire...
El IEC de los compañeros perjudicados no importa lo más mínimo. Ni su trabajo y esfuerzo tampoco.
A todo esto, en un alarde de “fontanería financiera” se agiliza un sofisticado plan B:
Los que se hayan quedado sin vehículo con renting BMW X2, que lo cambien al Renting de Volkswagen Tiguan. Si el cliente dice que no, tendrá que esperar a octubre (aunque no sabemos si conseguiremos los vehículos para esa fecha).
¡Alucinante!
Señores de la Dirección: