SANTANDER YA LO HACE.
¿CUÁNDO CAIXABANK?

Hace unos días, Banco Santander abrió una mesa de negociación con los sindicatos para establecer un marco de prejubilaciones voluntarias para su plantilla en España. Sin cifra objetivo declarada ni plazos cerrados, pero con una realidad que nadie puede ignorar, tal y como un CEO lo explicó sin rodeos en la conferencia de analistas:
«Cuando simplificas y automatizas procesos necesitas menos gente de lo normal. Y eso es exactamente lo que está pasando.»
La noticia no es que negocien prejubilaciones. La noticia es el contexto de automatización en el que lo hace. Y ese escenario nos interpela directamente como plantilla.
🔎 Una lectura sin hipocresía
Para muchos compañeros con décadas en el sector, una salida digna y voluntaria es una excelente noticia. No todo el mundo quiere o puede reinventarse a los 55 o 58 años. La IA no es una herramienta más que se aprende en un curso rápido; es una forma radicalmente distinta de trabajar. Forzar esa reinvención sin tiempo ni acompañamiento real puede ser más cruel que una prejubilación bien diseñada.
Dicho esto, el espacio que se libera no debe quedar vacío: ahí radica la verdadera discusión laboral.
📊 CaixaBank no es diferente.
Sus números tampoco.
La edad media en CaixaBank ronda los 47 años, con más de un 37% de empleados superando los 49 (puedes leer nuestro informe aquí). El dato crítico hoy es que aproximadamente 6.500 empleados tienen 55 años o más. Personas con 25 o 30 años de servicio. No hablamos de planificar el futuro; estamos hablando del presente inmediato.
Si llegan las jubilaciones masivas sin planificación, no habrá margen de maniobra. El conocimiento acumulado no se transfiere en un día: los veteranos saben cosas que no están en ningún manual.
El Santander ordena ahora sus salidas bajo un marco colectivo por pura escala. CaixaBank, que concentra el 26% del empleo bancario en España tras absorber Bankia, no puede seguir mirando desde la barrera.
🎯 Tres razones para actuar ahora. No después.
Primera: Los empleados con más antigüedad se lo han ganado.
Quienes han construido esta entidad merecen una salida planificada, justa y digna. Evitemos reinvenciones obligatorias a final de carrera. Una prejubilación bien diseñada es un reconocimiento, no un coste.
Segunda: La IA ya está aquí y no tiene vuelta atrás.
La automatización financiera es irreversible. No gestionarla es la peor decisión. Las prejubilaciones permiten acompañar la transformación tecnológica de forma ordenada, sin traumas y sin dejar a nadie atrás.
Tercera: Los beneficios de la IA deben volver a las personas.
Seamos honestos: la automatización destruye tareas que no volverán. Pero hay una diferencia enorme entre usar la tecnología para recortar costes en silencio o usarla para incorporar talento nuevo y crecer.
Necesitamos perfiles nativos digitales que conviertan el tiempo libre que genera la IA en calidad de atención, escucha real y asesoramiento humano, que es lo que los clientes reclaman.
Eso es lo que SECB exige: no solo condiciones de salida para los que se van, sino también un compromiso real de incorporación y relevo para los que llegan.
⚠️ SRES. DE LA DIRECCIÓN DE CAIXABANK
El Banco Santander acaba de abrir esa puerta. El resto del sector lleva meses en esa dirección. CaixaBank cuenta con beneficios récord, tiene la transformación tecnológica plenamente implantada y dispone de miles de empleados veteranos que se han ganado una salida digna. No hay excusas.
El momento de estudiar y negociar un plan de prejubilaciones no es mañana. ES AHORA.
SECB lo seguirá reclamando con firmeza, con datos incontestables y con la claridad de siempre.
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